Las técnicas de sugestión en la intervención psicológica

El interés por la utilidad de la hipnosis dentro de la intervención psicológica ha mostrado un incremento progresivo en las últimas décadas. Pero la hipnosis no es una terapia en sí misma, sino una técnica especializada o un añadido que puede ser incorporado de manera provechosa en situaciones terapéuticas particulares. Esta utilidad se ha extendido en multitud de trastornos como: el tratamiento del dolor, el control de hábitos (fumar, comer en exceso, tics…), depresión, etc.

A finales del siglo XIX, se desarrollaron dos líneas teóricas diferentes sobre el hipnotismo. Por un lado, la Escuela de la Salpêtiere, con Charcot, centrado en la búsqueda de los síntomas físicos de los diferentes estados hipnóticos, donde llegaron a la conclusión de que el hipnotismo solo produce efectos en los histéricos y que la letargia, catalepsia y sonambulismo, son estados nerviosos patológicos.

Por otra parte, la Escuela de Nancy, con Liebéault y Berheim, defienden que la hipnosis es posible en sujetos normales y que no es debida a ninguna patología. Destacan la importancia de los procedimientos sugestivos como la base del fenómeno hipnótico y la influencia de las expectativas y creencias del paciente para que este se produjese, se consideran como elementos fundamentales de la hipnosis la sugestión y la sugestionabilidad.

Es decir, por un lado están los teóricos del trance, que defienden que la hipnosis es un estado alterado de consciencia que hace posible que se realicen fenómenos como la catalepsia; y por otro, los teóricos del no estado, que defienden la hipnosis desde un punto de vista cognitivo-comportamental, es decir, que la hipnosis se explica a través de variable de motivación, como actitudes, expectativas, sugestionabilidad, etc.

Es conveniente dejar claro la distinción entre sugestión, influencia especifica de un mensaje o comunicación y sugestionabilidad, que hace referencia a la tendencia de una determinada respuesta tras la implantación de la sugestión.

Stern enumera tres condiciones que hacen posible el efecto de la sugestión son:

  • La sugestionabilidad del individuo.
  • El ambiente “sugestivo”.
  • El sector personal afectado por su influencia.

Estas tres condiciones de Stern, se desglosan en cuatro variables para Wolberg:

  • La significación que tiene para la persona el agente sugestivo.
  • El significado que tiene para el sujeto, el contenido concreto de la sugestión que se le hace.
  • La cantidad de ansiedad generada por el sujeto en la aceptación de una sugestión determinada.
  • El juicio crítico del sujeto ante la sugestión establecida.

Por último, desmentir algunos mitos sobre la hipnosis, como por ejemplo que durante el proceso hipnótico se da una pérdida de conciencia, no es cierto, sin embargo si se mejora la concentración y se focaliza de una manera no muy usual.

Otro mito a desmentir, sería que la hipnosis implica una rendición de la voluntad, cosa que no sucede ya que el sujeto no hace nada que no quiere, se requiere la colaboración del sujeto.

Para finalizar, las técnicas de sugestión tienen ventajas e inconvenientes como cualquier técnica terapéutica, ayuda en temas como el control de hábitos, dolor crónico, etc., pero no hay que caer en elevarla a la mejor técnica a aplicar, ni desacreditarla, simplemente utilizarla como un apoyo junto con otras técnicas durante la intervención psicológica.

artículo extraido de aquí: http://psicopedia.org/2243/las-tecnicas-de-sugestion-en-la-intervencion-psicologica/

 

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