SÍNDROME DE COTARD

¿Has escuchado hablar alguna vez del Síndrome en el que las personas creen estar muertas?

Dentro de los síndromes más desconocidos e intrigantes, se encuentra el síndrome de Cotard, descubierto a finales del siglo XIX por Jules Cotard. Las personas que lo padecen creen que están muertas, que no existen o que han perdido sus órganos internos, que sus intestinos no funcionan, que su corazón no late, que no tienen nervios, ni sangre ni cerebro.

Imaginan que se encuentran en estado de putrefacción, incluso tienen alucinaciones olfativas, se ven en el espejo como cadáveres y tienen alucinaciones táctiles, sintiendo a gusanos deslizándose sobre su piel. Los pacientes que sufren este síndrome tienden a ser muy retraídos y por lo general no son capaces de cuidarse a sí mismos. En ocasiones se dejan morir de hambre por ausencia total de estímulos y movimientos.

El síndrome de Cotard se subdividió en tres tipos. Un primer tipo incluye una forma de depresión psicótica, caracterizada por ansiedad, delirios melancólicos de culpa y alucinaciones auditivas. Un segundo tipo, fue asociado con delirios hipocondríacos y nihilistas, y ausencia de episodios depresivos. El último grupo con ansiedad, depresión, alucinaciones auditivas, delirios de inmortalidad, delirios nihilistas y comportamiento suicida, como características destacadas.

Aunque este es un delirio típico de las depresiones más graves, como psicóticas o delirantes, se puede ver en otras enfermedades mentales severas, como demencia con síntomas psicóticos, esquizofrenia, o psicosis debidas a enfermedades médicas o a tóxicos.

Existen muchas lagunas tanto a nivel de diagnóstico como de tratamiento. De cara al futuro se espera  avanzar en las investigaciones de trastornos como el Cotard y otros por ahora desconocidos.

Equipo CIPSIApsicólogos

Young y Leafhead describen un caso moderno de síndrome de Cotard en un paciente que sufrió daños cerebrales debido a un accidente de motocicleta:
Los síntomas [del paciente] se dieron en el contexto de sensaciones más generales de irrealidad y de estar muerto. En enero de 1990, después de recibir el alta en el hospital de Edimburgo, su madre lo llevó a Sudáfrica.
Estaba convencido de que había sido llevado al infierno (lo que se confirmaba por el calor), y que había muerto de septicemia (que había sido un riesgo al principio de su recuperación), o quizá de sida (había leído una historia en The Scotsman acerca de alguien aquejado de sida que había muerto de septicemia), o de una sobredosis de una inyección contra la fiebre amarilla.

Pensaba que se habían «apropiado del espíritu de mi madre para mostrarme el infierno», y que seguía dormido en Escocia.
El síndrome puede aparecer en el contexto de una enfermedad neurológica o mental y se asocia particularmente con la depresión y la desrealización.
Antes que Cotard lo describiera ya se habían encontrado casos clínicos similares aunque no descritos con tanto detalle como hizo Jules Cotard.
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s